Rosario Central se emborrachó tanto con el título que logró en diciembre del año pasado, que la resaca le duró más de la cuenta y terminó cerrando un 2024 muy pobre. El club rosarino tenía la gran oportunidad de dar un gran salto en el orden internacional a partir de su clasificación a la Copa Libertadores, pero después de no poder pasar la fase de grupos ni siquiera puedo avanzar hasta instancias finales de la Sudamericana. En el concierto nacional, le fue aún peor.



































