Como si el fixture de la Copa de la Liga se hubiera ensañado con Central, al equipo rosarino le tocaron tres partidos seguidos de visitante, condición en la que registra números muy flojos, disimulados en parte por el resonante triunfo que obtuvo en el clásico jugado en cancha de Newell's. Después de ese oasis, que parecía que iba a ser el empujón para terminar con la mala racha jugando fuera del “Gigante” de Arroyito, todo volvió a la indeseada normalidad y el conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo cayó sin atenuantes ante Huracán en Parque Patricios, el jueves de la semana pasada. Este martes por la noche, el “Canalla” lleva su viejo karma a Liniers para tratar de quebrar el maleficio ante Vélez.
































