Era el segundo partido de una gira que había arrancado con un famoso partido bajo la nieve, en Kiev, donde Argentina le ganó 1 a 0 a la Unión Soviética y el Loco Gatti, que hasta tres meses antes había atajado en Unión, se puso un gorro de lana con un pompón y dejó una petaca de whisky al lado de su arco para meterle un sorbito de vez en cuándo y así paliar el intenso frio.
































