En el horizonte del segundo mes del año se vislumbran nuevos incrementos que añadirán presión a la ya compleja situación inflacionaria, generando preocupación en los hogares argentinos. Febrero, con su carga de aumentos, se presenta como un desafío adicional para la economía doméstica, con tarifas de transporte, prepagas, alquileres, gas, energía eléctrica, combustibles, y otros servicios que tendrán ajustes significativos.
































