Tras pasar de ley de promoción a recortes regulados en biocombustibles -el 50% de la capacidad instalada está ociosa- el gobierno nacional se apresta a elevar (si cumple su renovada promesa) a presentar un proyecto de ley de promoción de inversiones hidrocarburíferas. Subsidiaría combustibles contaminantes, a contramano del mundo, que va a favor de fuentes energéticas que no emitan gases de efecto invernadero, como el biocombustible que produce fundamentalmente la Región Centro.
La nueva norma que supone cambios a la ley federal de hidrocarburos, debe despejar dudas sobre precio del petróleo y del gas (cotizan en dólares a nivel internacional), libre disposición de la producción para que los inversores garanticen el retorno, libre disponibilidad de divisas a tales efectos y estabilidad fiscal: Eso en un país que no cumple con compromisos anteriores para promover inversiones (algunos latentes de demandas contra el país), con inflación sin control, con cepo y con permanentes amenazas de nuevos impuestos.