Diferentes economistas tomaron con preocupación el dato oficial de la inflación de 3,2% en junio, que si bien marcó una desaceleración respecto de los meses previos, sigue siendo la más alta de la región, a pesar de la contención de la cotización del dólar oficial, la vigencia de precios administrados para algunos productos de la canasta básica y el aumento de los subsidios para evitar una disparada en el valor de las tarifas de servicios públicos.


































