Sabe Santa Fe que El Niño amerita más preparación que temor, y que los pronósticos climáticos no pueden definir dónde, cuándo o cuánto va a llover... o desbordar un río. La evidencia estadística también muestra que -tierra adentro- es una oportunidad económica que una vez más pondrá a riesgo de los productores, la posibilidad de hacer negocios.


































