El ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Turismo, Daniel Scioli, buscan alternativas para evitar la salida de unos US$ 2.700 millones, según cálculos privados, que sufrirá Argentina por los viajes de argentinos al exterior. Es que a fines de año se termina el impuesto PAIS, que grava con 15% los gastos que se realizan en el exterior con dólares a través de tarjeta de crédito, y buscan una alternativa para reemplazar ese gravamen, entres las tensiones políticas que implicaría mantenerlo y la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que pugna por un tipo de cambio único de cambios.


































