Para que los salarios no pierdan poder adquisitivo, la Provincia negoció con los gremios una paritaria corta, que contiene dos cláusulas de ajuste: una automática para comparar el ritmo de los precios con los tramos de aumentos acordados y otra de revisión que se dará a fines de julio. De acuerdo a los cálculos realizados, el ajuste salarial que deberá afrontar el gobierno provincial par la administración pública es del 9,1% y se abonaría con los haberes de junio, a comienzos de julio. Entre activos y pasivos, se trata de una masa de 210.000 trabajadores que se verán beneficiados a partir de la cláusula de revisión y que representará una erogación que rondará los 5.000 millones de pesos.