El mundo del boxeo en la Argentina, al igual que los medios nacionales, no hacen otra cosa que hablar del final de la carrera del santafesino Julio César Vásquez, el ex campeón del mundo que a los 41 años fue noqueado en apenas un par de minutos por Rubén Acosta, el sábado a la noche en Mar del Plata.
Es que al “Zurdo” le contaron los diez. Aquí, en la Argentina, nunca le había pasado. Un nocaut efectivo, casi una afrenta para Julio César Vásquez, campeón de campeones. Todo llega, dicen. Y al “Zurdo” le llegó, a los 41 años, en el Polideportivo de Mar del Plata, escenario que de repente se llenó de melancolía. El santafesino había apostado su última ficha en este combate por el título sudamericano de los supermedianos, frente al campeón, el local Rubén Acosta. Y la ilusión duró menos de un round: a los dos minutos y medio, un preciso gancho al hígado dejó por el piso a Vásquez. Y el árbitro Jorge Basile le contó los diez.
En declaraciones que este lunes publicó el diario deportivo “Olé”, el mismo Vásquez anticipa el final: “En Buenos Aires voy a sentarme a analizarlo, más tranqui. Quiero ver si sigo un tiempo más o si dejo ahora. Por ahí ya no sigo. Pero de este año no pasa, eso seguro. Pudo haber sido mi última pelea. Porque del boxeo me quiero ir yo, no que el boxeo me saque a mí. Estoy más para el lado de largar. Pero tengo que resolverlo ya, no quedarme en medias tintas. Hay un refrán que dice: la confianza mata al hombre y embaraza a la mujer. Y a mí me mató. Entré confiado y el pibe me puso una mano perfecta. Había recibido manos al hígado en otras oportunidades, pero siempre me la había bancado. Fue mortal”.
Coggi le dijo que largue
Luego, el mismo Vásquez comentó que “en el vestuario hablé con Juan (por “Látigo” Coggi). Mi amigo Osvaldo Bisbal (N. deR: presidente de la FAB) nos dijo de poner un gimnasio y eso me entusiasma. Coggi me dijo que ya dimos todo lo que teníamos que dar, me habló como amigo que es. No quiero asegurar nada, pero no quiero que me caguen a piñas ni pelear por plata que no me hace diferencias. A lo mejor, agrego una exhibición-despedida”.
Del mismo modo se ocupa el matutino “La Nación”, que en su sección deportes titula: “Vásquez quedó sin respuestas”.
La crónica relata que Julio César Vásquez sabía a lo que se exponía cuando subió al ring del Polideportivo Islas Malvinas, de Mar del Plata. A los 41 años, el ex campeón mundial mediano junior de la Asociación Mundial de Boxeo quiso demostrar que la potencia de sus puños, la misma que lo llevó a la consideración general, todavía podía dar que hablar. Pero su rival, el titular sudamericano super mediano, Rubén “Siru” Acosta, no le dio tiempo al Zurdo de ofrecer algo de su repertorio.
Vásquez se mantuvo fiel a su estilo de siempre en el arranque. Salió decidido a atacar a su oponente, mostrándose ofensivo como se lo conoció en sus mejores momentos. Pero Acosta respondió rápido y bien. El primer golpe al cuerpo del Zurdo mostró que su resistencia no era la que se le conocía una década atrás. El pugilista local se dio cuenta de ello y aprovechó la situación para derribarlo por toda la cuenta con un potente gancho al hígado.
La cara de dolor de Vásquez, que cayó pesadamente y despidió su protector bucal, fue terminante; ya no hubo nada más que hacer. En un gesto que lo enalteció, Acosta no celebró su conquista. Luego, aclaró que lo hizo por respeto a la trayectoria del Zurdo, uno de los mejores boxeadores que dio el pugilismo argentino, y que aunque estaba feliz por la victoria (que le agrega brillo a su récord de 18-3, con cinco éxitos antes del límite), se sentía triste por la situación de su vencido.
Vásquez, vale reconocerlo, saludó hidalgamente a Acosta ni bien logró levantarse. El Zurdo, que llevaba tres años de inactividad hasta este enfrentamiento, admitió que perdió gran parte del dinero que ganó cuando fue monarca mundial, pero que no fue un tema económico el que lo motivó a regresar. “Los famosos amigos del campeón me hicieron mal. Un día me puse a sacar cuentas de cuánto había ganado y cuánto había perdido y me di cuenta de que no fui generoso, fui un b...", declaró sobre el tema.
Tanta pasión por el boxeo lo hizo regresar. Si bien ya no era el mismo que fue campeón entre 1992 y 1995, y que se lució al derrotar al norteamericano Carl Daniels, entre otros, creyó que podría ceñirse otra corona a una edad en la que casi todos sus colegas están inactivos. “Cuando tenía 29 años, tomé la mala decisión de retirarme. Pero después no supe qué hacer. Entonces volví, dejé otra vez y ahora volví de nuevo”, explicó.
Antes de cruzarse con Acosta, aclaró que 2008 sería su último año como boxeador activo y que su futuro, probablemente, está al lado de Juan Martín Coggi. Con “Látigo” podrían asociarse para llevar adelante un gimnasio y trabajar juntos en la formación de nuevos boxeadores, al capitalizar toda su experiencia. Tal vez, después del nock-out sufrido en el Islas Malvinas marplatense, decida que no sólo éste será su último año, sino que ésa fue su última pelea.
Finalmente, “Clarín” hace mención a la pelea del zurdo Vásquez en la misma tónica, con una columna de opinión de Horacio Pagani que se titula: “De aquél noble campeón a esta cruel evidencia”.
Después de lo que pasó el sábado a la noche, el mundo del boxeo argentino habla hoy del final de Julio César Vásquez como boxeador. El querido “Zurdo” santafesino, que tocara la gloria con sus guantes en los ‘90, está por ponerle el final a su historia.
En cifras
1992 - Fue el año en el cual ganó, en diciembre, la corona ante Hitoshi Kamiyama en Ferro.
10 - Las defensas exitosas de su título que hizo el santafesino como campeón del mundo.
2 - Fueron los más grandes ante los que defendió su corona: Ronald Wright y Javier Castillejo.
1995 - Fue el año en el cual recuperó la corona perdida ante Whitaker: fue en Filadelfia ante Carl Daniels en el undécimo asalto cuando perdía por puntos.
3 - Los años de actividad que llevaba antes de la última pelea, a los 41 años, el sábado a la noche en Mar del Plata.
500.000 - Fueron los dólares “limpios” que le dejó una sola de esas peleas: contra Pernel Whitaker en Atlantic City.
7.000 - Fueron los pesos que le dieron el sábado a la noche por subirse al ring en Mar del Plata.

































