La policía india arrebató este viernes a los islamistas el control del hotel Taj Mahal de Bombay, admitiendo que queda al menos uno atrincherado, y que encontró explosivos capaces de causar ‘grandes daños‘, informó un responsbale policial.
“Encontramos explosivos en dos lugares del hotel Taj. Se trata de una cantidad considerable de explosivos, capaz de provocar grandes daños”, dijo al canal de televisión NDTV A.N. Roy, jefe de la policía del Estado de Maharashtra.
Roy dijo que según sus informaciones no quedan ya rehenes en el hotel Taj Mahal, aunque admitió que “al menos un terrorista o como mucho dos” siguen atrincherados en el establecimiento, ocupado junto con el hotel Oberoi el miercóles de noche por islamistas armados.
El jefe de la policía de Bombay dijo poco antes que las operaciones de rescate en el hotel Oberoi/Trident habían terminado, y que habían recuperado su control.
Donde sí continúan las operaciones de las fuerzas indias contra los islamistas es en un centro judío, donde murió un miembro de las fuerzas especiales, añadió el responsable.
Disparos esporádicos y explosiones podían escucharse en el complejo de Nariman, después de que miembros de las fuerzas especiales descendieran al amanecer sobre el techo del edificio, constató un corresponsal de la AFP.

































