Con la mira del gobierno nacional puesto en las auditorías universitarias y las expectativas puestas en el Presupuesto 2025, en las últimas semanas el conflicto universitario se fue apaciguando tras un momento de mayor convulsión que causaron la marcha del 2 de octubre, las tomas subsiguientes a la ratificación del veto a la ley de financiamiento universitario por parte del Congreso y los paros que se extendieron, incluso, por una semana completa. No obstante, no está resuelto y se siguieron -y siguen- llevando adelante acciones relacionadas con la defensa de la universidad y el reclamo salarial.

































