Aromas y sabores dominaron los pasillos de la escuela San Roque durante toda la semana. Provenían del gimnasio, donde había montados numerosos puestos de comida con variados menús. Estaban a cargo los alumnos de quinto año del secundario que, como parte de las prácticas educativas de cierre de año, se convirtieron en socios de "cantinas saludables".


































