En tanto, Gutiérrez Peart explicó que también había estudiantes de Francia que estaban realizando su movilidad en Santa Fe por un año. “Las dos chicas decidieron volverse a sus hogares pero en ese momento estaban en Brasil, así que nos pusimos en contacto con Migraciones y permitieron el ingreso de ambas a la Argentina. Luego, estuvieron haciendo su cuarentena durante dos semanas, con un gran trabajo de contención: les hicimos las compras de supermercado, estuvimos en contacto con sus familias para llevarles tranquilidad, hablamos con ellas todos los días para asegurarnos que estuvieran bien. Fueron momentos de incertidumbre, pero con un final feliz: las chicas regresaron a Francia. Ellas, sus familias y la Universidad Católica de Lille, nos hicieron llegar mensajes de agradecimiento por el acompañamiento, más allá de lo académico”, agregó.