La actividad buscó que estudiantes de todos los años del secundario problematicen hábitos desde su propio punto de vista. Pero la tarea no fue de solo un día. Debieron trabajar durante todo un mes, en espacios curriculares previamente asignados, con diferentes tipos de consumo. El primer año abordó aspectos del Consumo Material (marcas, vestimenta, tecnología), como su posibilidad de acceso, el abuso o exceso; el segundo año lo hizo sobre el Consumo Visual (imágenes y redes sociales) reflexionando sobre las apariencias y la identidad o el peso de la mirada del otro, al tercer año le tocó Consumo de Sustancias (alcohol, tabaco, drogas) aprovechando a repasar sus primeras experiencias en salidas nocturnas; para el cuarto año el tema fue Consumo y Cuidado del Medioambiente para pensar la relación de la sociedad con la naturaleza; y el quinto año se dedicó a razonar sobre el Consumo de Estereotipos, referido a los roles de género, proyectos de vida y estatus social.