Si hay algo de lo que necesita un encuentro educativo es de la motivación. Organizadores, alumnos y docentes respiran de ese mismo oxígeno, volviéndolo una condición esencial para afrontar con ánimo, entusiasmo y buena predisposición lo complejo. En las Olimpíadas Nacionales de Historia, el factor motivacional fue un elemento constante. Con cada exposición, la multitud de estudiantes oxigenó el edificio Cubo y el Salón de Actos de la Fhuc. Vientos de cambios y aire fresco. El futuro ya llegó, y estuvo soplando en la Ciudad Universitaria.




































