Todos los artistas (argentinos y de habla hispana) que hoy apuestan al público infantil son, en algún punto, herederos de Carlitos Balá. Es que el artista inventó formatos de conexión con los chicos que quedaron tan impregnados en la cultura popular como los tangos de Gardel, los monólogos de Tato Bores y los almuerzos de Mirtha Legrand.



































