La primera vez que alguien escribió “Clapton is God” en una pared londinense, Eric Patrick Clapton no imaginaba el lugar que le iba a caber en la historia de la música. Y es que este inglés nacido en Ripley (condado de Surrey) se iba a convertir en uno de los rostros del blues: nadie como él entendió el estilo de los afroamericanos en la escena blusera británica de los 60, cuando empezó con The Yardbirds y le apodaban “Slowhand” (“manolenta”).


































