Hace un año, Diego Armando Maradona tuvo en redes una discusión pública en la que, visiblemente enfadado, amenazaba a su prole con deseheredarla. "No les voy a dejar nada". Como en tantos actos del exfutbolista, quedará por ver si parte de esa voluntad se ha cumplido. Y qué quedaba de la fortuna del argentino. Porque Maradona ganó tanto como perdió. Cifras astronómicas, y en sus mejores años. El propio futbolista declaraba al filo de los noventa (entrevistado por Di Stefano, ni más ni menos) que a los 25 años "me quedé sin un mango". Es decir, tras su primer año en el Nápoles, cuando su estilo de vida superaba incluso la fortuna del deportista estrella. Una autoproclamada ruina que explicaba dos detalles: el alejamiento para siempre de su primer manager, Jorge Cyterszpiler, y los vínculos con la Camorra.



































