La actividad teatral en Santa Fe es, desde hace décadas, un faro para la cultura desde el interior del país, junto con Córdoba y Rosario. Y a lo largo de su historia, la ciudad recibió a figuras trascendentes de esta disciplina a nivel internacional. Pero en el invierno de 1929 la actriz que acaparó la atención del público fue Blanca Podestá. La prestigiosa actriz perteneciente a la segunda generación de los Podestá, la familia consagrada a los escenarios rioplatenses, realizó varias funciones durante el mes de julio de aquel año, con gran éxito, tal como quedó reflejado en titulares, crónicas, críticas y fotografías de los diarios de la capital provincial.





































