Un portavoz de Schillings, el bufete de abogados que representa al príncipe Harry y Meghan Markle, añadió que la pareja continuaría presentando otro reclamo contra una sucursal hermana de la agencia con sede en Estados Unidos, afirmando: "Este acuerdo es una clara señal de que no se tolerará el comportamiento ilegal, invasivo e intrusivo de los paparazzi, y que la pareja se toma estos asuntos en serio, como lo haría cualquier familia. Un reclamo simultáneo y similar contra Splash US, una compañía hermana de Splash UK, continúa dirimiéndose en el sistema judicial británico".