Cada 28 de enero se conmemora en la Argentina el Día del Ferroaficionado, una fecha que recuerda el nacimiento simbólico de la pasión por los trenes y rinde homenaje a quienes mantienen viva la memoria ferroviaria. El origen de esta jornada se remonta a 1857, cuando la locomotora “La Porteña” realizó su primera prueba pública en Buenos Aires.
































