No tiene cerebro ni corazón pero posee la capacidad divina de vivir para siempre. Esta diminuta criatura se llama 'Turritopsis dohrnii'. Es una medusa transparente de apenas siete milímetros de longitud que vive en aguas del Mediterráneo y es la única especie inmortal de la Tierra porque sabe cómo volver por completo a una etapa de inmadurez y renacer.
































