El 11 de noviembre de 1951 no fue una elección más en nuestro país. Su carácter distintivo no lo tuvo por haber sido la votación que consagró a Juan Domingo Perón como presidente para un segundo periodo, sino porque fue ese el día en el que las mujeres de la República Argentina pudieron ejercer su derecho al voto por primera vez en la historia. El voto, de esta manera, empezó a ser verdaderamente universal.





























