La venta de analgésicos y antiácidos volvió a estar prohibida fuera de las farmacias, y se dejó en suspenso lo dispuesto por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 del gobierno de Javier Milei, que buscaba desregular la venta de estos medicamentos y permitir que cualquier comercio pueda venderlos.

































