La propuesta del Gobierno nacional para avanzar en una profunda reforma de la Ley Nacional de Farmacias (17.565) reabrió el debate sobre la comercialización de medicamentos en Argentina. Entre los cambios contemplados figuran la posibilidad de vender medicamentos con receta por canales digitales, habilitar su entrega a domicilio, permitir la comercialización de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias y flexibilizar los horarios de atención, además de profundizar la digitalización de recetas y registros. La iniciativa despertó nuevamente fuertes cuestionamientos de los colegios profesionales farmacéuticos de todo el país, que advierten sobre los riesgos sanitarios que implicaría considerar al medicamento como un bien de consumo más y desvincular su entrega del asesoramiento profesional.






































