Los NFTs no son nuevos, aunque su fama explotó en 2021. La modalidad recibió gran envión cuando en marzo de 2021 se vendió como token no fungible una obra de arte digital por 69 millones de dólares, realizada por Beeple. Desde entonces, se acumularon las subastas: se vendió como NFT el primer mensaje publicado en Twitter, obras digitales, videos virales y memes; también el código original de la World Wide Web, guiones de películas emblemáticas, interfaces de softwares y figuritas deportivas, por mencionar algunos ejemplos entre los tantos.