Ya sabíamos que los diminutos trozos de plástico de envases, bolsas y botellas estaban viajando por la atmósfera. Estos plástico que se liberan en el medio ambiente se descomponen en trozos cada vez más pequeños. La lavadora es otra fuente importante de microplásticos: cuando se lava ropa sintética, se desprenden pequeñas microfibras que terminan en las aguas residuales.


































