Cada 2 de febrero se conmemora el día de Iemanjá en diferentes lugares del mundo. Esta divinidad protectora del mar y los navegantes, muchas veces asimilada en el sincretismo religioso como Stella Maris, representa el amor de una madre en su máxima expresión, veladora del hogar y la familia, la fecundidad, fertilidad, embarazos, partos y niñas y niños recién nacidos. Por esta razón, la mayoría de los religiosos y creyentes rinden homenaje, agradecen y hacen sus pedidos a las orillas del mar o ríos. Su culto, llegado desde África en los barcos denominados “negreros” se ha extendido sobre todo en América del Sur.



































