Los lobos gigantes —o terribles—, cuyo nombre en latin es canis dirus, merodeaban las Américas hasta hace unos 12.000 años. En la popular serie Game of Thrones, fueron retratados de una forma razonablemente precisa de acuerdo a lo que se conocía entonces sobre la especie. Eran el símbolo de la casa Stark que habitaba en las frías tierras del norte del mítico mundo Westeros creado por George R.R. Martin.

































