Las imágenes de vacunados en el supermercado y en la playa calaron hondo en el imaginario popular argentino reciente. Miami ya era uno de los destinos preferidos por los viajeros locales, pero en los últimos días comenzó a vivirse un “furor”, dicen representantes de las compañías que se dedican a la venta de pasajes y hoteles. Los argentinos pagan precios exorbitantes por ir a la ciudad estadounidense. Basta caminar las calles de South Beach, dicen los que saben, para encontrarse a uno recién vacunado.

































