Según informan los medios porteños, todo ocurrió el sábado, alrededor de las 3 de la mañana. Al ver que las puertas del Sanatorio Finochietto -sito Av. Córdoba 2678, de la ciudad de Buenos Aires- se abren automáticamente, el encargado de seguridad continuó con todo el protocolo para recibir al “paciente”. Le tomó los datos y le indicó cómo dirigirse al sector de la guardia, incluso le ofreció trasladarlo en silla de ruedas, pero la persona se negó.





































