La ciudad de Rosario vivió diez años contradictorios. La urbe más poblada de Santa Fe, la tercera ciudad de la Argentina mantuvo un crecimiento sostenido. Como se había visto en la primera década del siglo, cuando los precios de la soja eran altos y este factor axial impulsó a un desarrollo y una revitalización de la Cuna de la Bandera tras una década del ‘90 gris, con cierre de fábricas, menor empleo y de espaldas al río.

































