Los palestinos de la sitiada Franja de Gaza se agolpaban este lunes en los hospitales y las escuelas en busca de refugio, mientras se agota el suministro de agua, electricidad y combustible en el enclave palestino. Entretanto, el Ejército israelí seguía en alerta máxima, preparándose para una invasión terrestre con el objetivo de "destruir" a Hamás por sus arrasadores ataques dentro de Israel.


































