La canciller alemana, Angela Merkel, calificó el traslado de inmigrantes a la Unión Europea (UE) desde Bielorrusia como "una amenaza híbrida", mientras aumentan desde el bloque europeo las preocupaciones y críticas contra Minsk por "usar el drama migratorio con fines políticos". "Es una amenaza híbrida, hay que decirlo claramente. (Aleksandr) Lukashenko usa a la gente con fines políticos", dijo la canciller alemana, haciendo una clara referencia al presidente de Bielorrusia. Fue en su última cumbre de la UE, durante la ceremonia de despedida que le hicieron en Bruselas, luego de dieciséis años en el poder en su país.
































