Al menos 93 personas han muerto a consecuencia de las inundaciones provocadas por las devastadoras lluvias en el este de Alemania y 1.300 personas continúan desaparecidas, según el último balance de las autoridades. "El temor es que la cifra tenga que ser corregida al alza", dijo un portavoz de la policía de Coblenza, ciudad ubicada en la desembocadura del río Mosela, afluente del Rin, una de las zonas afectadas, cuando la cifra era todavía de 80. Las lluvias han amainado pero la situación en las regiones afectadas sigue siendo complicada.































