Dos de cada tres italianos, en una población de 60 millones, residentes en 11 de las 20 regiones en Italia, deberán permanecer confinados hasta el 6 de abril en lo que se denomina "la zona roja" por el aumento de casos de COVID-19 por la variante británica. "Me siento muy triste. No me lo esperaba. Pasar de zona amarilla, con la cafetería abierta, a zona roja fue algo inesperado", confiesa Ana Cedeño, del popular bar-cafetería del Cinque, en el corazón del barrio romano de Trastevere.

































