El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, denunció en su discurso ante la Asamblea General de la ONU el uso que algunos países hicieron de las vacunas contra el coronavirus "como herramienta política e ideológica", aunque evitó precisar a qué naciones se refería. El mandatario también criticó al mecanismo impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Covax, por la demora en la entrega de dosis, un problema que la iniciativa multilateral vinculó a los retrasos de las farmacéuticas, que priorizaron sus acuerdos con las naciones más ricas.































