Después de meses de escalada diplomática y cruce de advertencias con las potencias occidentales, Rusia anunció que comenzará a replegar las fuerzas militares movilizadas a la frontera con Ucrania. Este país fue escenario hace cinco años de una guerra separatista, que sigue siendo uno de los temas más espinosos en la relación del Kremlin con Estados Unidos y la Unión Europea (UE).


































