"A David Bennett, un estadounidense de 57 años con una gravísima insuficiencia cardiaca, le explicaron a mediados de diciembre que no había corazones humanos de repuesto para él, pero que existía otra opción a la desesperada: un trasplante de un órgano de un cerdo. “¿Haré oinc, oinc?”, respondió el paciente con guasa, según ha relatado su cirujano, Bartley Griffith, al diario The New York Times. Hoy Bennett es el primer ser humano que vive con un corazón porcino latiendo en su pecho, tras sobrevivir a la pionera operación, realizada el 7 de enero en el Centro Médico de la Universidad de Maryland (EE UU). Y los expertos se preguntan ahora cuál será el siguiente paso de Revivicor, la empresa que está en la vanguardia de esta revolución y ha suministrado el órgano que era de un cerdo y ahora es de David Bennett.

































