Sin duda, la manifestación de un fenómeno así venía cargada de simbolismo. La conjunción planetaria era una realidad originada por fuerzas ocultas y en su misterio reside la mitología que habita en nuestro inconsciente. Hoy solo miramos al cielo para ver si podria llover, pero en aquellos tiempos, en el cielo no solo estaba escrito el destino del ser humano en su dimensión mágica, sino que también estaba escrito el rumbo de la vida en la Tierra, el futuro de las cosechas y el paso del tiempo, así como las mudanzas de la luna y su influjo en las mareas.