Un equipo de científicos franceses confirmó el hallazgo de un nuevo grupo sanguíneo humano que, hasta el momento, solo fue detectado en una mujer nacida en Guadalupe, territorio francés del Caribe.
Investigadores franceses identificaron un sistema sanguíneo inédito llamado “Gwada negativo”. La única portadora conocida es una mujer oriunda de Guadalupe y, según los especialistas, solo sería compatible consigo misma para una transfusión.

Un equipo de científicos franceses confirmó el hallazgo de un nuevo grupo sanguíneo humano que, hasta el momento, solo fue detectado en una mujer nacida en Guadalupe, territorio francés del Caribe.
El descubrimiento fue reconocido oficialmente por organismos internacionales especializados en transfusión sanguínea y representa un nuevo avance en el campo de la hematología.
El nuevo sistema fue denominado “Gwada negativo”, en referencia al origen de la paciente, y pasó a integrar el listado oficial de grupos sanguíneos reconocidos a nivel mundial. Con esta incorporación, ya son 48 los sistemas sanguíneos identificados formalmente por la comunidad científica internacional.
Según explicaron los investigadores del Establecimiento Francés de Sangre (EFS), el hallazgo fue posible gracias a los avances en secuenciación genética y análisis de ADN, herramientas que en los últimos años permitieron detectar perfiles sanguíneos extremadamente raros que antes pasaban inadvertidos.
La historia detrás del descubrimiento comenzó hace aproximadamente 15 años, cuando la mujer se sometió a estudios médicos de rutina antes de una intervención quirúrgica en París. Durante los análisis, los especialistas detectaron un anticuerpo desconocido en su sangre, algo que llamó la atención de los profesionales.
Sin embargo, en ese momento la tecnología disponible no permitía profundizar demasiado en la investigación. Recién años más tarde, a partir del desarrollo de técnicas avanzadas de secuenciación genética, los científicos pudieron retomar el caso y analizar el genoma completo de la paciente.
Los estudios determinaron que la mujer heredó de ambos padres una mutación genética extremadamente rara, lo que dio origen a este nuevo perfil sanguíneo nunca antes documentado. Según explicó el biólogo médico Thierry Peyrard, integrante del equipo científico responsable del hallazgo, la combinación genética detectada no había sido observada en ninguna otra persona estudiada hasta ahora.
Los investigadores señalaron además que los hermanos de la paciente no desarrollaron el mismo grupo sanguíneo porque solo heredaron una copia del gen alterado. Para que el perfil aparezca, es necesario recibir la mutación genética de ambos progenitores.
El nombre “Gwada negativo” fue elegido por los especialistas porque remite directamente a Guadalupe y, al mismo tiempo, resulta fácil de pronunciar en distintos idiomas. La denominación fue aceptada por la comunidad científica internacional durante una reunión de la Sociedad Internacional de Transfusión Sanguínea celebrada en Milán.
Más allá de la rareza del caso, los especialistas remarcaron que este tipo de hallazgos tiene una importancia concreta para la medicina transfusional. Identificar correctamente grupos sanguíneos poco frecuentes puede evitar reacciones incompatibles y mejorar la seguridad en tratamientos médicos, cirugías y transfusiones de sangre.
Los investigadores explicaron que la mujer sería incompatible con cualquier otra persona para recibir sangre, ya que hasta ahora no se detectó ningún otro individuo con el mismo perfil sanguíneo. Por ese motivo, actualmente sería “la única persona compatible consigo misma”, una situación excepcional incluso dentro del campo de la hematología especializada.
Los científicos continúan trabajando para determinar si existen más personas con este mismo grupo sanguíneo, especialmente entre habitantes y donantes de sangre de Guadalupe. Para ello, desarrollan protocolos específicos de búsqueda genética y análisis hematológicos.
El hallazgo también volvió a poner en discusión la complejidad de los sistemas sanguíneos humanos. Aunque popularmente suelen mencionarse solo los grupos A, B, AB y O con factor positivo o negativo, en realidad existen cientos de antígenos y combinaciones posibles que determinan la compatibilidad entre personas.
Desde comienzos del siglo XX, cuando el científico austríaco Karl Landsteiner identificó los primeros grupos sanguíneos, la medicina avanzó de manera constante en el conocimiento de la sangre humana y en la prevención de incompatibilidades durante transfusiones. Los nuevos descubrimientos permiten ampliar ese conocimiento y desarrollar tratamientos más seguros y precisos.




