Tras 12 días de campaña relámpago, más de 156 millones de japoneses están llamados este domingo a las urnas para renovar la Cámara baja del Congreso, el órgano legislativo más importante del país, en unos comicios marcados por la crisis sanitaria y su impacto económico, en los que el flamante primer ministro Fumio Kishida buscará revalidar su cargo.



































