En un comunicado, el jefe de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnnel, planteó unos tiempos más flexibles para el proceso que los habituales, comenzando con una primera fase tras la recepción de la acusación. Luego de eso, el Senado le daría al equipo de abogados del presidente y a los "fiscales" de la Cámara de Representantes -encargados de defender la imputación ante la Cámara Alta- dos semanas para prepararse. Los testimonios comenzarían, de llegar a un acuerdo en torno a esto, recién a mediados de febrero.