Roma vivió este jueves un nuevo capítulo de su historia milenaria. Durante el mediodía argentino, la esperada fumata blanca marcó el fin del cónclave y el inicio de un nuevo pontificado. Tras una hora de espera, desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, el cardenal protodiácono pronunció las palabras que el mundo esperaba: Habemus Papam. El elegido fue Robert Francis Prevost, quien eligió llamarse León XIV.
































