Los gobiernos de Finlandia y Suecia enviarán delegaciones a la capital de Turquía, con la esperanza de saldar diferencias tras las "preocupaciones" expresadas por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que impiden el potencial acceso a la OTAN de los dos países nórdicos. El ministro de Exteriores finlandés, Pekka Haavisto, fue el encargado de dar el anuncio durante una comparecencia en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde aludió también a los "problemas" surgidos en el proceso de adhesión.

































