El Big Ben vuelve a la vida después de cuatro años de letargo que parecieron casi un siglo. La emblemática torre del reloj descubrió sus manecillas e hizo sonar simultáneamente sus campanas por primera vez desde el 2017, cuando Theresa May ejercía como primera ministra. Los andamios se retiraron a tiempo de la parte alta del campanario para marcar la entrada turbulenta en el 2022.
































