Una investigación finalizada en 2017, unos cuarenta años después de la detención de tres miembros del personal por abusos sexuales a 11 niños, determinó que al menos 39 menores que se habían alojado en la institución habían sufrido abusos sexuales en el seno de la misma. En 1981 también se encarceló al preceptor de Kincora, William McGrath, que murió diez años después y a quien la prensa apodó "la bestia de Kincora". Fue él, según las acusaciones, quien presentó al entonces niño de 11 años Arthur Smyth a "aquel elegante desconocido" que abusó de él en dos ocasiones.