“Puedo asegurar que cuando hacemos estas pruebas de choque hay una gran variedad de factores ambientales y de seguridad que se tienen en cuenta. Sabemos que tenemos que hacer este tipo de pruebas para el casco de nuestros principales buques, como los portaaviones, que es una oportunidad importante para evaluar la integridad estructural del casco, y su capacidad para soportar una explosión de ese tamaño, pero tenemos en cuenta la ubicación, la profundidad del agua, la hora del día, los patrones de migración de la vida marina, etc. Hay muchos factores que se tienen en cuenta para asegurarse de que sea lo más seguro posible”, explicó al Miami Herald.