La determinación oficial encendió las alarmas en el ámbito corporativo y académico, donde categorías de gran demanda global, como los portadores de la visa de trabajo H-1B (diseñada legalmente con un principio de 'doble intención'), se verán severamente afectados. Analistas del sector privado advierten que esta exigencia forzará a profesionales altamente calificados a abandonar sus puestos laborales estratégicos y sus hogares de forma imprevista, costeando el proceso por cuenta propia y sin garantías absolutas de un reingreso inmediato.